Blog

04 DIC

El tigre que vino a cenar

Nada es lo que parece
El tigre que vino a cenar

El tigre que vino a cenar es el cuarto libro de la conocidísima colección de la editorial Beascoa  - La ovejita que vino a cenar-, todo un clásico de la literatura infantil, que cuenta con más de 80000 ejemplares vendidos.

En el primer libro pudimos ver como se conocieron el viejo lobo y la ovejita y cómo surgió esa amistad tan especial entre ellos, una historia sencilla pero llena de mensajes positivos de las que tanto nos gustan y que disfrutamos junto a los niños y niñas.

En este último álbum viviremos una nueva aventura junto a esta peculiar y bonita familia.

El viejo lobo, la ovejita Estofado y Tortilla, el cocodrilo, al que conocimos en el anterior álbum, viven felices en el bosque, y un día jugando a su juego favorito se encuentran a un adorable y peludo nuevo amigo al que sólo dan ganas de abrazar y que ha cautivado a todos los animales del bosque con su dulce apariencia, bueno a todos excepto a Tortilla que no está muy convencido de sus intenciones…

Una vez más y como en los anteriores libros su autor, Steve Smallman, nos vuelve a poner sobre la mesa el tema de la apariencias  y nos muestra son solo eso, y que no hay que dejarse llevar. A través de la divertida historia fomenta valores como la importancia de la amistad, lo bonito que es cuidar de alguien a quien queremos y protegemos para que esté bien y feliz, incluso los diferentes tipos de familia, en este caso de una manera más implícita, ya que no es la trama principal de la historia, pero nos quedamos con que al final por muy diferentes que puedan llegar a ser, como en este caso formada por un lobo, una oveja y un cocodrilo todos se quieren, se cuidan y se aceptan tal y como son, y eso es lo mas importante en cualquier familia.

 

Las ilustraciones son muy coloridas y llamativas, las caras de los personajes de la historia están llenas de expresiones, con las que los niños y niñas podrán descubrir las emociones e intenciones que transmiten los animales con solo verlas, durante el transcurso de la historia aparecen onomatopeyas y globos de diálogo, y tendremos también la opción contarla de una manera más teatral e incluso imitar la voz de los animales y que harán más entretenida y divertida la lectura, en la que las risas estarán aseguradas.

Volver